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Monday, November 29th, 2021
8M DIA DE LA MUJER TRABAJADORA: NI FELICITACIONES, NI FLORES, NI BOMBONES

8M DIA DE LA MUJER TRABAJADORA: NI FELICITACIONES, NI FLORES, NI BOMBONES

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by marzo 8, 2021 Noticias
Lic. Paula Pellegrino (*)

 

El 8M se conmemora el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA. Es un momento para recordar que, todos los días las profundas desigualdades entre hombres y mujeres son una realidad de opresión y violencias en las sociedades de todo el mundo.

Es un día de lucha y reivindicación por los derechos ganados y por los que faltan. Por aumento salarial, sin techos de cristal ni pisos pegajosos; por licencias maternas y paternas igualitarias y justas, por más cargos en los puestos de decisión, por acceso real a la IVE… y la lista continua. Pero, sobre todo es un día más donde alzamos la voz por las que ya no están y exigimos #BASTADEFEMICIDIOS

8M a lo largo de la historia

El 8 de marzo de 1857 en Nueva York, comienza parte de esta historia. Las trabajadoras textiles («garment workers») comenzaron a salir a la calle para exigir salarios más justos y mejores condiciones laborales mediante manifestaciones pacíficas. Sin embargo, la policía las detuvo. Aun así, crearon unos de los primeros gremios. Con muy pocas posibilidades de lucha, siguieron adelante, pero la violencia de jefes, maridos y el poder policial y político no las dejaba avanzar. Solo perpetuaba la violencia y las desigualdades.

El 8 de marzo de 1908, un suceso transcendental marcó la historia del trabajo y la lucha sindical en el mundo entero: 129 mujeres murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva YorkEstados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo[1]. El reclamo se asentaba en una reducción de jornada laboral a 10 horas, un salario igual al que percibían los hombres que hacían las mismas actividades y se denunciaban las malas condiciones de trabajo que padecían. El dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas del edificio para que las mujeres desistieran y abandonaran el lugar. El resultado fue la muerte de las mujeres obreras que se encontraban en el interior de la fábrica.

El 8 de marzo de 1910 se desarrolló la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague. El tema central fue el sufragio universal para todas las mujeres, y por moción de Clara Zetkin, líder del “levantamiento de las 20.000”, se proclamó oficialmente el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en homenaje a las mujeres caídas en la huelga de la fábrica Cotton.

Más cerca en el tiempo, en 1977, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) designó oficialmente el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer. Luego, en 2011, se celebró el centenario de la celebración con la premisa de Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer (ONU mujeres).

El 8 de marzo de 2017 fue el Primer Paro Internacional de Mujeres, con presencia en más de 50 países y 200 ciudades alrededor del mundo. Desde entonces cada año #NOSOTRASPARAMOS, recordamos la historia, resignificamos la lucha, los logros y lo mucho que queda por hacer.

#8MVeinteveintiuno

La historia nos construye. Nos marca errores y aciertos, rumbos a seguir o aquellos que abandonar. Pero, sobre todo, la historia nos construye. Hoy, en este #8M2021, no podemos dejar de reivindicar la lucha que nos hermana: los feminismos, el transfeminismo, la lucha del colectivo LGBTIQ+, y otros tantos espacios que nos encuentran (o desencuentran, pero es lucha y es historia).

Entendemos que el día de la mujer trabajadora no es solo de mujeres, de esas mujeres que responden al estereotipo patriarcal de familia, maternidad, estética blanca europea, de carácter amoroso y protector, trabajadoras domésticas sin salario ni reconocimiento, sino que sumamos a otras mujeres y a otras identidades que muy poco responden a “lo esperado”.

Entendemos que la lucha histórica ha definido que la lucha es de todes. El 8M es el día de la mujer que no eligió serlo, sino que es lo que el sistema patriarcal impuso para ella, pero también es de aquella mujer que decide felizmente ser femenina, madre -o no-, o lo que desea. También, es el día de aquelles que han construido su identidad a partir de romper con esos cánones impuestos. Les compas travestis, trans, lesbianas, no binaries son parte de esta lucha. Han sido y son parte constitutiva de los derechos adquiridos por las luchas.  El 8M es un día de lucha contra la opresión y violencia del sistema hetero cis patrircal.

Siendo un país de avanzada en materia de derechos contra la violencia machista, en Latinoamérica y en el mundo, con más de un año de la asunción de la nueva gestión de gobierno que dice poner en su agenda la lucha contra el sistema patriarcal, con el Ministerio de las mujeres, géneros y diversidad y con tantas otras áreas de géneros y diversidades de los distintos niveles del sector público; con la reciente sanción del acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, hoy salimos a las calles para seguir reclamando por nuestros derechos y por decisiones políticas sostenibles que realmente haga efectivo este llamado de urgencia de  #ParenDeMatarnos. Porque a las mujeres, las lesbianas, las travestis y las trans nos siguen matando. Lo hace el sistema machista que impera en nuestra cultura, pero sobre todo porque no nos escuchan, porque la (in)justicia de nuestro país sigue siendo patriarcal, porque las políticas públicas muchas veces nos incluyen sólo en la letra. Queda mucho por avanzar.

Lo que la pandemia nos dejó (y nos deja)

A pocos días de cumplirse un año del aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) dispuesto por el gobierno nacional en marzo del 2020, nos encontramos con las mismas desigualdades que fuertemente se profundizaron por la crisis mundial del Covid19.

La feminización de la pobreza, la brecha salarial de géneros, el trabajo reproductivo, el trabajo no remunerado, las tareas de cuidados, son históricamente problemáticas que afectan a las mujeres, pero éstas se hacen aún más evidente en el contexto actual, caracterizada por la crisis económica y sanitaria generada por la pandemia.

Las mujeres dedican más tiempo a las tareas no remuneradas, y esta situación de brecha ocupacional se ha visto enormemente ampliada en contexto de aislamiento. Según un informe recientemente emitido por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), “durante el ASPO, la cantidad de horas que dedicaron las mujeres en promedio al trabajo no remunerado (TNR) aumentó un 70,7%, pasando de 6,9 horas diarias antes del ASPO a 11,8 horas diarias durante el ASPO. Análogamente los hombres contestaron que dedicaron 7,9 horas promedio por día durante el ASPO, mientras que anteriormente dedicaban 5 horas diarias; representando así un incremento de 60,4%. Esta brecha en el tiempo dedicado al TNR entre hombre y mujeres creció a 3,9 horas diarias promedio, lo cual implica un incremento del 97%.”

La desigualdad es clara, tal es así que, sumado a las tareas del hogar y la familia, las mujeres agregan la modalidad de “teletrabajo” (las que pudieron, las que no perdieron su empleo o trabajo). Los puestos de trabajo son precarizados, se presenta la brecha salarial de manera más violenta, en una combinación que afecta a la salud emocional y mental de las mujeres. Trabajar desde casa, mientras se realizan las tareas del hogar y escolares, influye directamente sobre los desempeños y las posibilidades laborales de las mujeres.

Si bien las mujeres comparten el mundo del trabajo con los hombres, en el marco de las desigualdades mencionadas, el debate sobre éstas no está saldado. El proceso de cambio es parcial ya que, además del “techo de cristal y los pisos pegajosos” conocidos, se hacen presentes la redistribución de las tareas del cuidado donde las horas dedicadas por cada persona reproducen la desigualdad imperante. Es por esto que la labor que la mujer hace para el sostenimiento de otras vidas, de trabajos remunerados de otros, debe ser discutida en clave de economía feminista.

La modificación progresiva de las desigualdades son un hecho. Nos queda como desafío 2021 seguir en las calles, en las casas, en nuestros espacios de desempeño laboral, y en todos lados para seguir luchando por la equidad de géneros.

 

La distribución desigual de las tareas domésticas es constitutiva de un sistema económico que necesita para su funcionamiento a las mujeres, perpetrado por los privilegios adjudicados a los varones solo por serlo.

 

Por eso, este 8 de Marzo decimos “nosotras movemos el mundo” por lo tanto “si nosotras paramos, paramos el mundo”.

 

 

 

 

 

(*)Lic en Trabajo Social. Docente. Militante Feminista Matancera. Coordinadora de Pandora.

Agradecemos a Gabriela Martínez, por las bellas fotos de la intervención de su casa.

[1] https://www.argentina.gob.ar/noticias/8-de-marzo-dia-internacional-de-las-mujeres

 

 

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