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Sunday, December 15th, 2019

29 años de no ser enfermedad

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by mayo 18, 2019 Noticias

Un 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud eliminaba del listado de patologías mentales a la Homosexualidad, a partir de este momento las orientaciones sexuales no fueron patológizadas y tratadas como algo a erradicar o modificar. El ente con mayor jerarquía para abordar lo relacionado a salud derribaba la idea de que ser quienes somos es un error que hay que prevenir, corregir y combatir. A partir de este momento, la falacia medica punitivista del placer y el amor entre personas del mismo sexo se caía.

Desde momento se reconoció, por lo menos en términos enunciativos, el terrible error de permitir que ser lesbiana, bisexual, ser gay, marika, torta o puto, pueda ser tomado como sinónimo de enfermedad y por ende permita la mirada clínica patologizante sobre nuestras prácticas sexo afectivas. Éramos enfermxs que para ser curadxs, podíamos ser victimas medicación, tratamientos y torturas con tal de rectificar nuestra sexualidad. A lo largo de la historia encontramos claros ejemplos de cómo la sociedad heterocispatriarcal violentó, y violenta aun hoy, a las sexualidades disidente pero antes con un discurso medico de respaldo. Es el caso de los 26 países que actualmente penan la homosexualidad, es decir, ser homosexual te convierte en una persona que puede ser detenida y enjuiciada.

El discurso de odio hoy continua están presente, por esto se generan hechos de extrema violencia contra el colectivo diverso, por ejemplo en la Argentina según el Observatorio de Crímenes de odio de la Defensoría LGBT en 2018 se registraron 147 crímenes contra personas de la diversidad, cabe destacar que del total 67 fueron asesinatos en su mayoría mujeres travestis y trans. En el caso de la comunidad Travesti,  Trans, No Binaries, Intergénero, entre otras Identidades de Género,  fue mayor el tiempo que tuvieron que esperar para que la OMS quiete del mismo manual de patologías mentales a que el género disidentes, reconociendo un derecho humano referido a la Identidad, hecho que se dio recién en el año 2018.

Aun nos queda mucho camino para desandar, restituir derechos relacionados a nuestras identidades o expresiones o formas de vincularnos que se nos han negado por rebelarnos al mandato de la estructura heterocispatriarcal, es una tarea que nos toca a todxs. No es solo por nosotrxs, es por las infancias que vienen, es por la esperanza de que el mañana realmente sea mejor y de que ser libres no sea un privilegio sino un derecho inherente al ser humanamente diversxs.

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