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Sunday, December 15th, 2019
EL ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA, HERRAMIENTAS PARA PREVENIRLO

EL ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA, HERRAMIENTAS PARA PREVENIRLO

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by noviembre 26, 2018 Actividades, Noticias

Jornada de Capacitación Docente Sobre Abuso Sexual en la Infancia (ASI)

En momentos de oscurantismo conservador y  llamativas metáforas sobre el uso de un vaso en comparación con prácticas sexuales, la desinformación hace crecer la intolerancia y las ideas basadas en dogmas que obstaculizan la ampliación de derechos y el respeto por la salud e integridad de las personas. Es por esto que, el último sábado se llevó a cabo en la seccional del Sindicato Argentinos de Docentes Particulares (SADOP) de La Matanza una jornada de capacitación sobre el Abuso Sexual en la Infancia (ASI), a cargo de Lucas Neyra, integrante de Pandora y operador de prevención en ASI.  Durante 3 horas se charló y se informó sobre cómo detectar una situación de abuso, se derribaron mitos, se definió claramente lo que significa un abuso y sus consecuencias para niñas, niños y adolescentes.

Un sistema desigual que promueve violencias

Desde el inicio Lucas expuso que el factor fundamental que genera, promueve y perpetúa las situaciones de abuso, es el sistema machista, patriarcal y heteronormativo que promueve desigualdades y se extiende como un caldo de cultivo para los abusos por parte de personas mayores hacia niñas, niños y adolescentes.  Esto da como consecuencia que la gran mayoría de los casos de abuso sean  dentro del vínculo intrafamiliar y siempre sea un varón quien abusa.  Derribando mitos sobre la orientación sexual de la persona abusadora, Lucas hace referencia a lo que dijera Mirtha Legrand en su mesa a Roberto Piazza sobre la posibilidad de que un niño sea abusado si era adoptado por una pareja homosexual: “en todos estos años de trabajo no he encontrado un solo caso en donde el abusador sea homosexual, todos son heterosexuales”. Otro mito del que se habló es sobre la situación socio económica, no es cierto que sea una cuestión ligada a la pobreza: las situaciones de abuso es transversal a toda la sociedad, sea de la clase social que sea la familia. Mientras se iban pasado diapositivas y se charlaba sobre estos ejes y la importancia fundamental de la implementación de la ley de educación sexual integral (ESI) en las escuelas para, justamente, servir de sustento y ayuda en la detección de casos de abuso y poder trabajar de manera integral por la salud de las niñas, niños y adolescentes, fueron surgiendo preguntas, reflexiones en cuanto a situaciones vividas por parte de quienes asistieron a la jornada y puestas en común sobre la necesidad de mayor información hacia toda la sociedad para derribar mitos, fantasmas y frases hechas que solo favorecen la desinformación y el continuo avasallamiento de derechos hacia la infancia.

            

Roles de Géneros, Resistencias y Desinformación

Algo que estuvo presente en toda la jornada fue el clima de desinformación que hay, no solo en las escuelas, sino en toda la sociedad y la resistencia constante de hablar sobre la sexualidad de las personas y en este caso de las niñas, niños y adolescentes. Algo que remarcó Lucas, si no hay información disponible y no se quiere hablar del tema estamos desprotegiendo a las niñeces, ya que una nena o un nene no van a saber si está bien o mal aquello por lo que están pasando.  Allí salió en debate la figura de la familia y algunas prácticas patriarcales sobre la posesión de los hijos e hijas: “si aprenden en una edad temprana a que le deben pedir permiso para tocar su cuerpo, van a poder identificar una situación de abuso”, concluyó Lucas.  Ante esto surgieron ejemplos en donde padres, madres, abuelos, tías y tíos  ponen resistencia ante este pedido de permiso, pero que esta figura de pedirle autorización al pequeño o pequeña, lo único que está generando es un empoderamiento por parte de las niñas, niños y adolescentes de su cuerpo y de la toma de decisión. Si no hay información es mayor la posibilidad de abuso. Y esto también se puede dar en la escuela en donde a mayor desinformación o naturalización de situaciones violentas no se detectan situaciones de abuso y quienes sufren son precisamente quienes vivencian estas prácticas y que se hacen crónicas.  En ese momento salió a debate las resistencias que muchas veces tienen las instituciones por romper el status quo, institucional y familiar, y que en el querer sostener ese orden, muchas veces se deja de lado la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes que, en definitiva, es lo que más debe importar. Resistencia que también muestran muchos sectores de la sociedad que, ante el desconocimiento, se dejan llevar por frases fanáticas que dan como resultado la vulneración de los derechos.

 

            

Entre mates, apuntes y charla la jornada fue dando como resultado un intercambio fructífero de experiencias, vivencias y pareceres que dieron lugar a que las tres horas pasaran más que rápido y dejara un sabor a poco. Es el inicio, se deberá continuar por este camino y generar más espacios donde charlar, debatir y reflexionar sobre esta y muchas otras situaciones que hacen a la práctica, no solo profesional sino personal para lograr una sociedad más igualitaria, inclusiva, diversa y libre de violencias. Y si se pretende una sociedad distinta a la que se vive algo a modificar más temprano que tarde debe ser el de los roles de géneros y comenzar a debatir en profundidad nuestras prácticas, en este caso,  en las escuelas y dentro del aula. Esto es, los varones también deben replantearse situaciones, saberes, praxis. Si se tiene en cuenta que en la mayoría de los casos reportados, el agresor es un varón, los docentes, profesores y directivos deben tomar nota del sujeto social que representan para interpelar (e interpelarse) entre congéneres por esta responsabilidad social que tenemos.  Cabe destacar que en la jornada del sábado de 20 asistentes tres eran varones.

La jornada culminó debido a que ya era la hora de finalizar pero todas y todos coincidían en la necesidad de otros encuentros para continuar informándose y replanteándose muchas situaciones. El clima de época así lo demanda y se deben multiplicar los espacios para difundir la ampliación y protección de derechos, más aún cuando muchas personalidades se posicionan como guardianes de la moral y lejos de eso, hacen crónica una situación de violencia y desigualdad, que en el caso de esta jornada, repercute directamente en la salud de niñas, niños y adolescentes.

 

         

         

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